Si tuviera que describir el día de hoy, la palabra adecuada para ello sería "agotador". Primer día de clases del segundo cuatrimestre. Vuelvo a la rutina de madrugar, más aún de lo que madrugaba cuando estaba de exámenes. Me levanto con un frío que pela, a las 6:30 de la mañana, que hasta las calles están cerradas... Subo medio zombie al autobús, veo a gente que no veía desde el año pasado. Disfruto de mi primera cabezada del año en el autobús, del sonido mañanero de la radio, que el conductor lleva puesta a todo volumen, como si supiera que aún estamos dormidos. Llego a la universidad, con más frío quizás y sin saber a ciencia cierta a la clase donde tengo que ir. Suerte que me cruzo con unas compis de clase. Lucho contra el viento y llego por fin a la clase. Tres horas seguidas de expresión plástica... Espero que la profesora sea maja, porque si no...
La profesora empieza con mal pie, contándome su vida, cuando yo en lo único que pienso es en volver a mi caliente y cómoda cama, a seguir soñando esos sueños que los pesimistas llaman imposibles. Pero, poco a poco, la profe va cambiando y me va cayendo bien... Mierda, creo que me estoy despertando. Mantiene varios diálogos retóricos con nosotros, los ciento veinte alumnos que la observamos (sobre todo alumnas), y pone de manifiesto algunas de sus opiniones sobre la didáctica, la docencia, y todo el mundillo de los maestros en general. Definitivamente, quiero ser como ella de mayor.
Descanso de diez minutos. Buf, lo necesitaba. Doy de comer al alien que se estaba criando en mi estómago, mientras camino hacia la biblioteca para consultar mi nota en una de las asignaturas de las que me examiné, concretamente, el 7 de enero (una fecha cojonuda, desde luego... Mando desde aquí un beso cariñoso al hijo de su madre que tuvo la brillante idea de adelantar los exámenes este curso).
Miro por fin mi expediente. Otra asignatura más suspensa. Ya van dos asignaturas para junio... Me cabreo, me indigno, hasta se me escapa alguna lagrimilla. Me he pegado una Navidad de mierda para sacar un puto tres. Diez minutos después (o media hora, según como se mire...) decido que no sirve de nada lastimarme y darle vueltas, que tengo que centrarme en estas nuevas asignaturas, que son la monda, y en aprobar las suspensas en junio... Y sobre todo, no ser para nada pesimista y pensar que todo, ABSOLUTAMENTE TODO va a salir bien. Al menos resulta bastante terapéutico pensar así.
Otra asignatura. Dos horas seguidas. No me cae bien la profesora, sólo ha dicho hola, pero la tengo calada. Esta tiene pinta de ser una arpía corrigiendo, de no tolerar ni el más mínimo fallo (porque, atención, aquí los alumnos no son personas, son alumnos). No me equivoco. Sigue hablando y cada vez lo tengo más claro. Pero hay que tragar... Ya sé que no quiero ser como ella de mayor.
Se han acabado las clases de la mañana. Ahora tenemos cuatro larguísimas horas libres, sin hacer más que contarnos nuestra vida y cotillear mis compis y yo hasta la próxima clase, a las seis de la tarde. A una amiga y a mi nos da por ver monólogos, con los auriculares puestos, en medio de la biblio. Sólo se nos puede ocurrir a nosotras, porque minutos más tarde empezamos a aguantarnos esa risa que quiere escapar, pero que el silencio sepulcral del sitio te obliga a tragarte. Las dos lloramos de la risa. Bueno, yo también de la rabia de mi suspenso...
Llega la hora de clase. La profesora no aparece. Odio a la gente impuntual. Al fin, alguien entra por la puerta y empieza a mandar silencio. Me encanta, llegan tarde y antes de saludar ya están pidiendo que nos callemos. Esta chica no me cae mal, aunque la asignatura me cae mejor que ella, sin duda. Esta asignatura no le pega...
Al fin hemos terminado. Un día raro, de bromas y risas, de historias por contar entre compañeras que se remontan a principios de la Navidad, de rabia y tristeza por haber suspendido, de cansancio, mucho cansancio, de... Bueno, un día de muchos sentimientos encontrados.
Salvo por ese suspenso, no ha estado mal. A ver qué nos espera mañana.
Llego a las ocho de la tarde, de noche completamente por estos lares. Entro a casa, anuncio mi suspenso y me voy a la ducha. Salgo como nueva, agradezco la sabrosísima cena que mi madre (mi maravillosa madre) tiene preparada. Vengo a la habitación y me pongo a contar mi día a unos desconocidos que dudo que lean el post entero, y si lo hacen, no será porque sus vidas sean mucho más interesantes que la mía.

P.D.: Siento haber contado mi vida, pero necesitaba desahogarme. Y como este blog se titula mis reflexiones, y por suerte eso es sólo mío (ni me lo prestan, ni lo tengo que pagar, ni me lo tienen que calificar,...), pues hoy me ha apetecido reflexionar sobre el día de hoy. ¿Quién sabe? Quizás lo hago alguna vez más...

Gracias por leer hasta aquí. Te mereces un besito virtual. Ahí va: muaKs!



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6 comentarios:

    Maestro de nada dijo...

    Buenas noches Sara...

    Menuda paradoja me has generado antes de leer tu entrada. Pedías al inicio de la misma que no la leyera si no me interesaba, y no podía saber si me interesaba hasta que la leyera. Al final me he decidido por lo segundo, supongo que por esa necesidad innata que tiene el ser humano de saciar la curiosidad.

    Describir un día cotidiano puede parecer de poco interés, pero como ejercicio personal puede resultar bastante enriquecedor. No sabemos qué efectos puede tener nuestro actos. Quizás al reirte en la biblioteca haya provocado que alguien haya levantado la mirada de forma airada, y al hacerlo haya encontrado a un antiguo amor, y se haya levantado a saludarle, terminando ambos tomando un café y retomando una historia pendiente de terminar...

    Nuestra vida es parte de todo lo que pasa en este mundo, y nuestras experiencias, por nimias que sean condicionan ese momento de toda la humanidad. Menuda paranoia eh Sara?

    Esto me recuerda que hace tiempo escribí una historia que se llama Cuestión de Suerte. La puse en mi blog en 12 entregas http://maestro-de-nada.blogspot.com/search/label/cuestion%20de%20suerte . Si le echas paciencia, y lo lees, me cuentas qué moraleja le has sacado.

    Gracias por compartir tu día.

    Buenas noches guapa

  1. ... on 26 de enero de 2009, 15:15  
  2. Vane dijo...

    Si leí tu post y hasta el final, lo hice porque para eso te visito para leer todo lo que publicas, si lo dejara sin terminar sería una falta de respeto de mi parte, y no sé si mi vida es más interesante o menos que la tuya, pero por algo estamos en el mundo bloguero, para compartir historias.

    Un saludo!!! y que los siguientes sean mejores días que estos.

  3. ... on 26 de enero de 2009, 17:06  
  4. marea@ dijo...

    Hola, llego de rebote y nada más entrar me dices... no me leas que no merece la pena, bien... me gusta llevar la contraria y te he leído... es más he acabado con fatiga yo también del día tan ajetreado que has tenido... jamás te eches tierra tu misma que para eso ya están los demás... Has descrito un día en tu vida, y lo has compartido con ilusión... incluso me has parecido al leerte inquieta y una especie de torbellino... en un día has llorado, has reido, te has indignado, has dao una cabezada y has logrado sentirte bien... ¡qué más se puede pedir! me ha gustado tu blog... me ha gustado tu post... y celebro el haberme topado contigo... un saludo. Marea@

  5. ... on 26 de enero de 2009, 23:47  
  6. Baci dijo...

    hola Sara!
    leyendo he llegado hasta tu besito virtual y la cosa me ha agradado mucho...
    me ha divertido mucho leer tus reflexiones del día, primero por tu forma de escribir que es trapadora, y también porque creo que es siempre importante compartir lo que uno siente por simple que parezca, creo que cada esperiencia enseñe a vivir y transmitir las propias vivencias ayuda a alargar el mundo de los demás.
    una vez vi un documental que hablaba de una pequeña ciudad italiana, y me sorprendío el tratamiento y el montaje porque se veían cosas muy distintas realacionadas con la vida de la ciudad y que muchas veces no imaginamos que sucedan alrededor nuestro... por eso las vivencias cualesquiera éstas sean nos dan una dimensión más amplia de nosotros mismos y de los demás...

    gracias por compartirlo!!!
    un beso
    baci

  7. ... on 27 de enero de 2009, 6:15  
  8. Rodolfo J. Silva dijo...

    Todos tenemos dias pesados y quien mas que nuestros blog para soportarnos. El blog te deja expresarte sin juzgarte, te dejan dar sienda a tus quejas sin reclamo alguno.

    Sonrie y que los demas dias sean mejores.

    Slds.

    R.

  9. ... on 27 de enero de 2009, 7:21  
  10. Luchida dijo...

    Holas..
    Lo 1º, decirte que por el suspenso no te preocupes... Es una gran putada pero bueno... siempre te queda junio... Dentro de lo malo...
    Respecto a profesores gilipollas está todo dicho: y se resume en "cállense ustedes que aquí mando yo y no hay más que hablar". Una pena que ésta sea la realidad...
    En cuanto a los monólogos, al menos has pasado un rato agradable. Supongo que es mejor que nada :)
    Y bueno, dejarte una invitación a mi blog para que veas el link que he dejado y te indignes un poquito más con el tema de la enseñanza... No lo digo a mala fe, que conste :P
    Un besito muy fuerte y mucho ánimo!

  11. ... on 27 de enero de 2009, 13:15